viernes, 29 de marzo de 2013

Un remedio eficaz.

Mi disfunción eréctil, junto a la frigidez que esta causaba en mi mujer, nos empujó a acudir a la consulta de un famoso sexólogo cercano. Aquel joven, tras explicarle nuestra lastimosa vida sexual, desnudó a mi bella esposa delante de mis ojos indicándome como debía estimularla. Sus manos recorrían la piel de Sandra con suavidad, deteniéndose cuando hiciera falta al mínimo suspiro que emitiera. El rostro de Sandra revelaba gozo y asombro cuando las yemas de sus dedos friccionaban sin cesar el rosado de sus pechos. Comprobé que sus mejillas se acaloraron cuando el doctor acercó sus labios al interior de los muslos. Mi esposa asentía presionando la cabeza del joven contra su vientre, sentí un placentero hormigueo recorrer mi pelvis. Logré tener una firme erección cuando la llevó al orgasmo penetrándola sobre la camilla. Mientras Sandra se vestía entusiasmada, pagué al doctor agradeciéndole sus logros. Muy amablemente, nos recomendó continuar acudiendo a su consulta para un tratamiento más personalizado...


3 comentarios:

  1. Buen remedio para cualquier disfunción.
    Nos leemos.

    Saludos ;-)

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  2. jejeje Seguramente es un buen remedio...
    Besitos.

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  3. Q buena foto quieto ver mas mi whatsapp 2971002491

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